Esclerosis múltiple: factores de riesgo
Los factores de riesgo de la esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que, a la larga, genera problemas de movilidad y visión, entre otros muchos síntomas. Los factores de riesgo que existen pueden deberse a cuestiones genéticas, pero también ambientales o de enfermedades previas.
Siempre recomendamos, ante la más mínima duda o indicio, hacer algún tipo de prueba genética para confirmar o descartar. Y, por supuesto, todo lo que tenga que ver con hábitos saludables también pueden reducir el riesgo. En cualquier caso, no está de más conocer todas las variables para obrar con conocimiento de causa.
Veamos cuáles son las principales causas y factores de riesgo que están relacionados con la esclerosis múltiple:
1. Factores genéticos en la esclerosis múltiple
Los factores genéticos tienen influencia en la esclerosis múltiple. De hecho, determinadas mutaciones predisponen a padecer esta enfermedad. Podemos destacar el caso del gen HLA-DRB1, el que más incidencia tiene. Otros casos son el del gen NR1H3, CYP27B1, IL2RA, TNFRSF1A o el IL7R. Una prueba de panel genético permite comprobar si padeces algún tipo de alteración en este y otros genes. Hoy en día, se calcula que hasta 200 mutaciones genéticas podrían estar relacionadas con el desarrollo de esta dolencia.
En cualquier caso, sí es cierto que la herencia genética tiene una cierta incidencia. Las personas que tengan padres o hermanos que han padecido esclerosis múltiple tienen más posibilidades de desarrollarla. Por ese motivo, recomendamos hacer una prueba de panel genético si hay algún antecedente, de forma preventiva.
2. Ubicación geográfica
La ubicación geográfica es también un factor, aunque indirecto, que puede influir en la incidencia de esta enfermedad. Concretamente, está comprobado que las personas que residen en latitudes alejadas del Ecuador en el Hemisferio Norte tienen más probabilidades de tenerla. Cuanto más lejos de la línea del Ecuador, más probabilidad de incidencia.
De todas maneras, hay que tener presente que los movimientos demográficos están relativizando esta cuestión, en una u otra dirección. No en vano, la migración es un proceso de pocas generaciones, mientras que la configuración genética que hace que una persona sea más proclive a padecer la enfermedad exige varias.
3. Sexo
Otro de los factores importantes de la incidencia está en el sexo de la persona. Un varón tiene entre 2 y 3 veces más probabilidad de padecer esclerosis múltiple que una mujer. En consecuencia, se debe considerar este elemento. Esto no significa que una mujer no la pueda padecer, pero en edad adulta es menos habitual.
4. Edad
La edad también influye en el hecho de padecer esta enfermedad. Aunque no hay un único rango de edad, y esto es importante decirlo, lo habitual es que se manifieste entre los 20 y los 50 años. Es muy poco común, aunque posible, que se dé antes o después. Sí se puede dar en la adolescencia, pero es extraño en la niñez y en la vejez.
Como la edad es un factor de riesgo y esta enfermedad se ubica en un rango determinado, generalmente, es bueno centrar las pruebas en este target. De esta manera, será más fácil localizar las problemáticas específicas y descartar.
5. Etnia
El origen étnico influye, igualmente, a la hora de desarrollar o no esta dolencia. Podemos señalar que el grupo más expuesto es el de los blancos de origen del norte de Europa, vivan o no en esa zona. No obstante, en los últimos años se ha comprobado que los hispanos estadounidenses pueden tener un elemento importante.
Recordemos que, aunque la etnia y la ubicación tienen una relación, en las últimas décadas esta cuestión se está matizando mucho. Por eso, incluso puede ser bueno hacer un test de ancestros para confirmar y descartar probabilidades.
6. Infecciones
Contar con infecciones previas es otro de los elementos que aumenta la probabilidad de tener la enfermedad. Entre estas, hacemos hincapié en la enfermedad de Epstein-Barr. En cualquier caso, existe un campo de investigación amplio y se están sugiriendo otro tipo de relaciones con infecciones. Por lo tanto, no podemos considerar cerradas estas correlaciones.
7. Enfermedades autoinmunes preexistentes
La existencia de enfermedades autoinmunes preexistentes influye, igualmente, como factor en la esclerosis múltiple. ¿Qué ejemplos podemos poner? Tenemos los casos de la diabetes tipo 1, determinadas anemias, enfermedad de la tiroides, psoriasis o enfermedades intestinales. Como en muchas otras enfermedades, la preexistencia de otras puede influir en la aparición de otras dolencias.
8. Obesidad prematura
Los factores ambientales tienen su peso, pero también los hábitos de vida. Por ejemplo, la obesidad prematura durante la infancia o en la adolescencia (en mujeres) aumenta las probabilidades de que tengas esta enfermedad. Por eso, es fundamental hacer un seguimiento pormenorizado de si existen trastornos alimenticios.
Eso sí, se debe comprobar si esta obesidad prematura se debe a un desajuste orgánico o no. Recordemos que los problemas en la tiroides pueden tener que ver, y mucho, en esta circunstancia. Así que es bueno cerciorarse previamente.
9. Falta de vitamina D
La falta de vitamina D es, también, un elemento que influye para tener o no esclerosis. Esto tiene sentido cuando hablamos de personas de origen nórdico, pero, en general, si se tienen bajos niveles de vitamina D por falta de exposición a la radiación solar, las probabilidades de padecer esta enfermedad aumentarán. Hay lugares donde la exposición al sol es más complicada, pero en este caso se pueden tomar suplementos.
10. Tabaquismo
El tabaquismo es otro de los hábitos no saludables que influyen en la aparición y desarrollo de numerosas enfermedades. La esclerosis no es una excepción. En este caso, un fumador -que además siga fumando cuando ya se le ha diagnosticado la dolencia-, multiplica las posibilidades de padecer más síntomas. Por esa razón, y por muchas otras, evitar el tabaquismo, desde el principio, es altamente recomendable.
En resumen…
La esclerosis múltiple es una enfermedad compleja y multifactorial que debes conocer. ¿Tienes interés en comprobar tu predisposición genética y así salir de dudas? En Genotica encontrarás las distintas opciones para que encuentres el test genético que necesitas. ¡No dudes en entrar en nuestro comparador y consultar!